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jueves, 17 de diciembre de 2009
INSCRIPCION 4º FESTIVAL DEL VISO ES CULTURA
domingo, 29 de noviembre de 2009
domingo, 18 de octubre de 2009
sábado, 17 de octubre de 2009
Chicos Rodando...
(no somos peligrosos, estamos en peligro)
Documental sobre un grupo de jovenes de la Villa La Cava. Un grupo de jóvenes de la villa agrupados en torno a una ONG busca, mediante la realización de un trabajo audiovisual, dar a conocer la dificultad de desarrollarse en un contexto donde los condicionamientos económicos, la marginación y el desmembramiento familiar tornan la posibilidad de desarrollo personal casi en una utopía. Chicos Rodando, con una estructura de documental dentro de otro documental, pretende por un lado, registrar el proceso de realización audiovisual de estos jóvenes y, por otro, a través de la construcción de una mirada externa y personal, tornarlos personajes principales del film dando cuenta de su proceso de transformación, de sus luchas y de sus sueños.
domingo, 11 de octubre de 2009
Se sancionó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual
12 de octubre: ¿Descubrimiento?
Es hora que comencemos a modificar realmente nuestro calendario de festejos y a llamar a las cosas por su nombre, porque eso tiene que ver con lo que somos y con lo que queremos ser como pueblo, como gran pueblo latinoamericano. La identidad es lo más valioso que tenemos y si seguimos edificándola sobre mentiras, de las que han permanecido incuestionables durante muchísimo tiempo, no la tendremos, sólo contribuiremos a más mentiras, y seremos entonces cómplices de nuevas y viejas muertes y aniquilamientos y robos y usurpaciones e invasiones, que en nombre de la “civilización” se arrasa con naciones enteras. Se destruyen las culturas y los cuerpos que las enaltecen.
Ese mediodía del desembarco, las famosas tres carabelas de los manuales de historia, y ese Colón enaltecido con su cortecito carré, tomaron posesión de innumerables tierras que se dijeron “descubrir”, allí vivían noventa millones de personas, que no fueron inventadas por los colonizadores de la muerte. América no fue el producto de esos ojos ambiciosos que la vieron por vez primera, esa América, nuestra América había estado habitada desde hacía por lo menos 12.000 años antes que los invasores llegasen.
A más de quinientos años de aquel sangriento 12 de octubre, cuando un grupo de caníbales decidieron venir a ponerle el nombre de “descubrimiento” a lo que ya estaba aquí, nada fue descubierto, sino su ambición que no conocía ni de límites ni tierras redondas. Colón y sus secuaces llegaron al continente americano a: usurpar, robar, aniquilar, destrozar nuestras tierras, hermanos, cultura, identidad, vida. A más de quinientos años de ese GENOCIDIO cometido por los autodenominados civilizadores españoles, es hora que nada se festeje. Es hora que adelantemos un día en todo caso en esos festejos, y pongamos de manera oficial al 11 de octubre como el último día de la libertad, de la reafirmación de las culturas originarias y de la americanidad.
El Cacique Guaipuro Cuauhtémoc, en una carta que le enviase a los Gobernantes de Europa decía: “se llevaron en 300 años de conquista más de 180.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata, entre otras cosas. Si les cobráramos por eso los intereses que ustedes nos cobran hoy, no alcanzarían las calculadoras para sacar la cuenta de lo que nos deben”.
Y ese oro que se llevaron no lo consiguieron intercambiándolo por espejitos, continuar sosteniendo esta fábula es continuar subestimando la resistencia que nuestros hermanos indios le dieron a los asesinos “colonizadores”, ese oro lo hicieron suyo a fuerza de espadas y trabucos, sangre y muerte.
Hernán Cortés, conocido por todos como el compañerito de Colón, al que estudiamos en la escuela sumando historias de mentira, ese hombre fue quien secuestró y mató a Moctezuma a pesar de que los aztecas habían pagado un rescate de toneladas de oro y plata. Lo mismo hizo su compañero Pizarro con Atahualpa en el Perú. Ochenta millones de vidas quedaron en manos de los asesinos que vinieron a civilizarnos, ochenta millones de vidas quedaron en las minas, en los obrajes, en las haciendas. España y los banqueros europeos se vieron enriquecidos con la aventura demencial de los conductores de las tres carabelas, y nuestro Continente destrozado.
Pero como no todo fue silencio a lo largo de todos estos años, estuvieron y están quienes siguen defendiendo y peleando por la identidad de todos. Las actuales luchas populares revolucionarias de los indígenas en Bolivia y en Chiapas (México) marcan un ejemplo y un camino no sólo para sus comunidades sino para todos los movimientos sociales latinoamericanos y mundiales.
Dejemos de “ningundear” nuestra historia, nuestra identidad, y comencemos a reconocernos en nosotros mismos y no en el reflejo de los espejos de mentira que otros nos quieren mostrar. Valorar nuestra identidad empieza por respetarla y reconocerla como nuestra.
martes, 6 de octubre de 2009
Se busca
hola como va!!!???
Estamos en la busqueda de batero..
si sabes de alguien o estas interesado, comunicate con nosotros!!
gracias!!!
CONTACTO:
http://www.fotolog.com/frakasosocial
http://www.purevolume.com/frakasosocial
http://www.myspace.com/frakasosocial
lunes, 5 de octubre de 2009
PEREZ ESQUIVEL APOYA LA LEY DE MEDIOS
El Mundo del Reves - Fuerte Apache
Este viernes 9º programa de Patas para Arriba...
Ante todo gracias por el aguante.
Les cuento...
este viernes nos visitaran los chicos de Maldito Mundo quienes nos presentaran su Demo y nos contaran un poco sobre su banda.
y como siempre nos vamos a pegar una buena leida con un gran relato, Charlie Arias despues de su actuacion en el teatro Lope de Vega viene con algunos "Tips para arriba" consejitos que no le sirven a nadie, pero nos hacen reir un poco.
y compartiremos un radioteatro unitario, es decir que comenzará y terminará en el mismo programa.
¿Te lo vas a perder?
Acordate... este viernes a las 20 hs en FM COUNTRY 91.9
o seguinos por http://www.delvisoescultura.com.ar/radio
_Jar
p.d. ah! que esperas para hacerte fans de nuestra pagina de Facebook?, asi recibiras las ultimas novedades del programa.
y preparate que muy pronto habra contenido exclusivo para el blog!
domingo, 4 de octubre de 2009
Mañana
Nalmater es un libro peculiar.
En sus páginas descansan historias de autores desconocidos o quizas olvidables. Cuentan que sus historias están plagadas de estériles testimonios de nuestras vidas o mas bien, todo lo contrario.
Para preservar su integridad, el libro posee dos guardianes que ofician las veces de relatores de esas historias, Tangle y Gossamer, dos criaturas espectrales con cara de pocos amigos.
Hay quienes afirman que quien se atreve a leer una historia de ese libro se condenará eternamente a la enajenacion, otros sostienen que eso es solo una falacia y que en sus paginas se encuentra el secreto de la felicidad.
En cambio la mayoria solo atina a desconfiar y alega que es todo un invento de actores mediocres.
viernes, 25 de septiembre de 2009
martes, 22 de septiembre de 2009
Este Jueves veni a presenciar la grabacion del programa
Este Jueves veni a presenciar la grabacion del programa
miércoles, 16 de septiembre de 2009
¿Qué es esto de sobreviviente?
Poema de Pablo Díaz, uno de los sobrevivientes de "La Noche de los Lápices". (Junio de 1985) |
A 33 años de "La noche de los Lapices" PARA NO OLVIDAR...NUNCA MAS...
En la madrugada del 16 de setiembre de 1976 una patota militar secuestró a varios adolescentes en La Plata. A tantos años, los sobrevivientes hablan de la política detrás del boleto estudiantil.
Pablo Díaz piensa que el lado político de lo que le pasó fue dejado de lado por muchos años.
"La sociedad tenía que comprender que, aunque hubiese militado, tenía derechos", explica.
Por Victoria Ginzberg
El relato mítico de La Noche de los Lápices dice que el 16 de setiembre de 1976, en La Plata, siete adolescentes fueron secuestrados por reclamar por el boleto estudiantil. Lo cierto es que para los militantes secundarios de la década del 70 esa lucha fue parte de otra más grande, que incluía un nuevo proyecto de país. "Yo tenía trece años cuando empecé a militar. Estuve en Ezeiza, en Gaspar Campos, en el sindicato del calzado donde Galimberti lanzó las milicias populares y di la vuelta al cajón de Perón", dice a veinticinco años de su detención Pablo Díaz, uno de los sobrevivientes de la masacre. Desde que salió de la cárcel, luego de pasar por dos centros clandestinos de detención, Díaz denunció a sus captores pero admite que su compromiso político, como el de sus compañeros, fue dejado en un segundo plano "porque la sociedad tenía que comprender que, aunque hubiese militado, tenía derechos".
Durante los primeros años de la democracia los desaparecidos sufrieron un proceso de despolitización. En ese momento, la prioridad era la condena de quienes habían cometido crímenes horrendos contra hombres, mujeres y niños. Y la pregunta sobre la militancia era la pregunta del "por algo será". Poco a poco, las víctimas fueron recuperando su historia pero los chicos de La Noche de los Lápices –tal vez por su edad o por la fuerza con que la sociedad se apropió del relato– quedaron cristalizados como los casi niños que fueron secuestrados a causa del boleto estudiantil.
"Hasta el 75 el boleto no tuvo nada que ver. Pero en ese momento había más restricción y surgió buscar un elemento movilizador de todos los estudiantes. Hubo una marcha multitudinaria en La Plata en la que yo iba en la cola pero fue importante porque logró nuclear a un montón de estudiantes independientes y fue un éxito porque se lograron las reivindicaciones. Pero cuando me secuestraron, nunca me preguntaron nada del boleto", asegura Emilce Moler, otra sobreviviente de La Noche de los Lápices. Hoy matemática, Molcer entró al colegio Bellas Artes de La Plata en 1972, en plena efervescencia política. Durante los primeros años de la secundaria participaba de discusiones y charlas, y coqueteaba con las distintas agrupaciones que trataban de "cooptarla". En 1975 la libertad empezó a escasear y con 16 años sintió que era momento de "dar un paso de compromiso". Así entró a la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) que respondía a Montoneros. "Para mí el peronismo fue un impacto. Venía de una familia antiperonista y por eso era con quienes más discutía. Quizá por eso de acercarme para discutir me fui aproximando más. También estaban las afinidades de los amigos, que influían mucho. Aunque no llegué a tener un sentimiento peronista, comprendí que no se podía cambiar al país sin el peronismo y que las anécdotas que se contaban en mi casa sobre las joyas de Evita y el luto obligatorio eran eso, anécdotas", narra Moler.
La edad no era un impedimento para tener ideas claras. Cuando Horacio Ungaro tenía trece años, su hermana Marta, que era miembro de la juventud comunista, quiso reclutarlo. Horacio le contestó que pensaba lo mismo que José Ingenieros: "El que sigue un ideal sin entenderlo es un fanático". Y dos años después empezó a militar en la UES. En la madrugada del 16 de setiembre de 1976 un grupo que se identificó como perteneciente al "Ejército y las fuerzas de seguridad" entró a su casa y se lo llevó, junto con Daniel Racero, que se había quedado a dormir allí. Esa noche también desaparecieron Francisco López Montaner, María Clara Ciochini, María Claudia Falcone y Claudio de Acha. Son los seis que no volvieron de la decena de adolescentes que fueron detenidos a mediados de ese setiembre.
Un día antes de su secuestro, Horacio le dijo a su hermana que no pensaba esconder sus libros. En la mesita de luz tenía el diario del Che y un manual de filosofía. El 16, Marta pudo ver desde la persiana a medio levantar del quinto piso en que vivían los libros de Horacio en la vereda.
Pablo Díaz fue expulsado del Colegio Estrada, privado y católico, por participar de la creación del centro de estudiantes. De allí fue directo al España, conocido en La Plata como la "legión extranjera" porque recibía a los chicos con problemas de "conducta" y los repetidores; y Díaz encajaba en ambas categorías. "Yo vivía cerca de plaza Italia, que en La Plata es un lugar histórico del peronismo, de las manifestaciones callejeras del luche y vuelve. Por curiosidad me iba a la plaza con amigos del barrio y empezamos a tomarle el gustito al peronismo, nos entró por los ojos", Díaz. Desde 1972, a los trece años, hasta la muerte de Perón militó en la UES. Luego se fue a la Juventud Guevarista, que respondía al Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Allí se aproximó a la militancia clandestina y tomó conciencia de la "seriedad del juego". Díaz afirma que la lucha por el boleto estudiantil es una verdad histórica que sirvió para agrandar las estructuras de las agrupaciones de los secundarios porque "la motivación de los estudiantes al haber ganado implicó un ingreso masivo a las organizaciones políticas" y que los que la encabezaron "pasamos a ser marcadamente peligrosos porque nos convertimos en líderes naturales de estudiantes con la implicancia de tener una ideología que nos confrontaba con el sistema". Díaz asegura que él y muchos de sus compañeros estaban dispuestos a participar en acciones "importantes" pero que los dirigentes no los dejaban. Y que a pesar de eso, no siente que hubiera sido consciente del peligro que corría.
Díaz, quien desde hace años recorre escuelas secundarias dando charlas, cree que los estudiantes de hoy son muy distintos a los de la década del `70: "Los veo productos de una gran soledad. Nosotros no estábamos solos, había gente participando en distintos sectores y teníamos un proyecto de país. Estábamos contenidos y motivados. Ahora hay una descomposición de la ilusión, aunque soy optimista, pero en los centros de estudiantes ahora se hacen trabajos puntuales y se sufre mucho el desgaste".
"Hay quienes observan la realidad tal cual es
y se preguntan por qué,
y hay quienes imaginan la realidad
como jamás ha sido
y se preguntan por qué no"
A 33 años, los lápices siguen ecribiendo...
Nunca Más, Juicio y Castigo!
lunes, 14 de septiembre de 2009
La maestra que venció la violencia en el aula a través de la música

Alba Mancinella (50) es una de los 22 docentes que llegaron el viernes pasado desde todo el país hasta la Casa Rosada para recibir su premio como Maestros Ilustres 2009. Ella fue reconocida por su militancia en favor de la permanencia de la escuela en la que trabaja, y porque impulsó varios proyectos educativos, entre ellos, uno que enfrentó con música la violencia en el aula.
Alba es maestra en un barrio marginal de Olavarría, provincia de Buenos Aires. Ella trabaja día a día con la pobreza, los entornos familiares conflictivos, la hostilidad, y las adicciones, que están tan presentes en las aulas de la Escuela 65 como los cuadernos y los lápices. Años atrás, buscando un modo de enfrentar la violencia que había entre sus alumnos, Alba intentó detectar algo que les interesara. Entonces notó que cuando ella les daba la espalda para escribir en el pizarrón, a modo de desafío a su autoridad, los chicos se dedicaban a tamborilear ritmos sobre los bancos. Alba los escuchó por varias jornadas sin mostrar reacción alguna, hasta que un día les dijo: "Eso que hacen me parece extraordinario, saben lo que vamos a hacer, vamos a armar una murga".
"No sabés lo que fue”, le contó Alba a Clarín. “Fue increíble. Fue un cambio tan notable, y de un momento a otro". Con tachos y baldes como todo instrumento, la murga fue un éxito. Se la escuchaba sonar en los recreos, y ya no hubo más trompadas.
La idea de Alba había prendido fuerte entre los chicos, y eso le dio margen para negociar con su curso. Así lo recuerda ella emocionada: "Habrá espacio para tocar los tambores, les dije, pero si están esos espacios, también tiene que haberlos para que ustedes aprendan lo que es necesario aprender en séptimo grado. Y fue un año extraordinario".
Al año siguiente el entusiasmo de los chicos no se había apagado, y Alba quería darle un crecimiento al proyecto. Pero comprar tambores de calidad estaba fuera del alcance de la escuela, así que arriesgó con un cambio de instrumentos. Con su marido, músico, fabricaron dos sikus con caños de luz. "Entonces, yo, que nunca había tocado música, aprendí dos canciones y llevé los instrumentos a la escuela.
Los chicos aprendieron rapidísimo, y querían más, así que me convertí en una ejecutante del siku", se ríe Alba.
Desde aquel comienzo, unos ocho años atrás, la banda de sikus ha crecido mucho. Hoy contiene a unos cuarenta chicos de 12 a 22 años de edad, llena teatros en Olavarría y en poblados cercanos, ha grabado y vendido CD y, gracias a un premio de la Fundación La Nación, adquirió equipos de sonido.
(Clarín, pág. 64, 12/9/09 - Leo González Pérez)
domingo, 13 de septiembre de 2009
Ultima Función "Que en paz descanse"

Con la sala colmada y público que, por haberse agotado las localidades, optó por asistir de pie, la Unidad Teatral Ocho ofreció la segunda función de la comedia “Q´en paz descanse” el sábado pasado en Il Piccolo Teatro.
Ya no cabía un alfiler en la sala en el momento en que se corrió el telón sobre de desopilante comedia que invita a reír desde el principio hasta el fin del espectáculo que, en reiteradas oportunidades, se vio interrumpido por el espontáneo aplausos del público que premiaba entusiastamente algunos momentos especialmente hilarantes de la obra. El elenco está compuesto por Anahí Ponsone, Norma Godoy, Manuel Vázquez, Patricia Catania, Emmanuel Vázquez Pirsch y Rocío Vázquez Sosa, con asistencia técnica de Nené Pirsch
La última función programada para esta pieza se realizará el próximo sábado 19 de septiembre siempre a las 21,30 hs. Las localidades ($ 15, jubilados $ 10) pueden reservarse con anticipación en el cel. 011-15-57374720 o en la boletería del teatro que se habilitará el mismo día de la función a las 19 hs.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
proyecto "violencia domestica y medios de comunicación social"

La violencia social y el delito son frutos de la desigualdad”

“No es la pobreza, la falta de educación o el desempleo lo que determina el mayor o menor grado de inseguridad en los países, sino la desigualdad social”, aseguró licenciada en Filosofía y doctora en Ciencias Sociales Roxana Kreimer, de acuerdo con un estudio que realizó sobre las causas de delito violento en el que reunió trabajos de distintos investigadores en el mundo.
La investigadora señaló que “las sociedades de consumo proponen, en lo formal, las mismas metas para todos, pero, en la práctica, sólo algunos las pueden alcanzar”. En base a estadísticas de unos 40 países, incluido Argentina, concluyó: “Una verdadera obsesión en los asaltos violentos es el robo de las zapatillas de marca, que cuestan entre un tercio y un cincuenta por ciento del salario mínimo. Es decir, no se trata simplemente de arrebatar un par de zapatillas, sino de robar una porción de prestigio social”.
En cuanto a las causas de los delitos actualmente cometidos por adolescentes, recordó que “los jóvenes que hoy delinquen crecieron en la década del 90. Vivieron privaciones en la infancia mientras observaban el ascenso de otros grupos sociales”. En ese sentido, explicó que “en el acto delictivo, están presentes el resentimiento contra la cultura convencional y el deseo de alcanzar estándares de consumo y de reconocimiento”.
Kreimer redondeó que “el clientelismo también hizo lo suyo, porque el hecho de darles planes sociales a algunos y a otros no en la villa contribuyó a aumentar el resentimiento. Por eso, no cualquier plan social sirve para contener la criminalidad”. Acerca de la prevención, sugirió: “Me parece muy importante que la escuela incluya una educación para la vida. Que enseñe el valor de la no violencia en la resolución de conflictos y el de la templanza: esa cualidad que nos convence de no comprar placeres al precio de dolores, como es el caso del consumo de drogas”.
(La Nación, pág. 1, 9/9/09 - Laura Di Marco)
lunes, 7 de septiembre de 2009
Jóvenes que tuvieron problemas con la ley no reinciden tanto como se cree
D. había estado preso por robo. Tuvo la suerte de que le consiguieran trabajo en un lavadero de autos, en el marco del "Programa de acompañamiento para jóvenes con permiso de salida". Al poco tiempo, el dueño de la estación llamó al operador (una especie de tutor oficial) de D. "El chico me robó mil pesos", le avisó.
El tutor logró un pacto con el empresario y con el comisario que ya había recibido la denuncia: no detendrían a D. si éste devolvía el dinero.
El coordinador ubicó a D. y tuvieron una larga charla. Al otro día, D. apareció con la plata en el lavadero. Pidió disculpas. No lo detuvieron. Hoy participa en una capacitación laboral que él mismo pidió, y gracias a la cual está por conseguir una nueva oportunidad.
El caso muestra uno de los riesgos del programa de la Secretaría de la Mujer, Niñez, Adolescencia y Familia (Munaf), pero también lo que se puede lograr aun en esos casos.
En rigor, sólo el 15 por ciento de los 536 chicos que participan o participaron del programa reincidió en el delito.
El resto trabaja por cuenta propia (13 por ciento), ingresó al sistema educativo (18 por ciento), trabaja con una beca (17 por ciento), pasó al régimen de libertad asistida (22 por ciento) o está en guarda definitiva (15 por ciento).
Sin embargo, hay un dato más revelador en cuanto a cuáles son los factores que inciden en la inserción social de los jóvenes que estuvieron encerrados por cometer algún delito: de los 167 que recibieron las becas del programa "Más trabajo por más futuro", sólo 11 (siete por ciento) reincidieron en su mala conducta. El resto va camino a su inserción laboral: 64 por ciento sigue en el plan, 18 por ciento lo dejó, y 8 por ciento trabaja por su cuenta. Incluso ya hay algunos (3 por ciento) que pasaron a ser empleados efectivos de los comercios en los que hicieron su pasantía.
El "Programa de acompañamiento para jóvenes con permisos de salida" está a cargo de la Subsecretaría de Protección integral del niño y el adolescente de Córdoba (Spina), en el ámbito de la Munaf.
El objetivo es intervenir de manera integral en la vida de los jóvenes judicializados, a fin de ayudarles a crear un lazo con la sociedad y evitarles una internación innecesaria. También intenta fortalecer los vínculos familiares, indispensables para la resocialización de jóvenes que pasaron gran parte de su infancia en institutos de menores.
El programa se basa en apostar a la pura cotidianidad como factor de integración comunitaria: ir a la escuela, capacitarse, divertirse, reflexionar o trabajar.
(La Voz del Interior – Córdoba, edición digital, 7/9/09 - Edgardo Litvinoff)
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