domingo, 18 de octubre de 2009

Son tus derechos... defendelos!!!

Si tenes DNI...
 Bajar
Terminar tus estudios...
No puede pegarte...
Trabajo...



sábado, 17 de octubre de 2009

Chicos Rodando...


(no somos peligrosos, estamos en peligro)




Documental sobre un grupo de jovenes de la Villa La Cava. Un grupo de jóvenes de la villa agrupados en torno a una ONG busca, mediante la realización de un trabajo audiovisual, dar a conocer la dificultad de desarrollarse en un contexto donde los condicionamientos económicos, la marginación y el desmembramiento familiar tornan la posibilidad de desarrollo personal casi en una utopía. Chicos Rodando, con una estructura de documental dentro de otro documental, pretende por un lado, registrar el proceso de realización audiovisual de estos jóvenes y, por otro, a través de la construcción de una mirada externa y personal, tornarlos personajes principales del film dando cuenta de su proceso de transformación, de sus luchas y de sus sueños.



domingo, 11 de octubre de 2009

Se sancionó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual




Se sancionó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

La Ley de Servicios de Comunicación se aprobó sin modificaciones en el Senado Nacional y ya rige el campo de los medios de comunicación en el país. Frente al Congreso Nacional una masiva movilización popular acompañó el debate en el senado en una jornada de música y banderas que se extendió desde la tarde del viernes 9 hasta la mañana del sábado 10 de octubre. Las radios comunitarias que integran el Foro Argentino de Radios Comunitarias festejaron junto al conjunto de organizaciones que integran la Coalición por una Radiodifusión Democrática este inmenso logro de la lucha popular.




Cerca de las 2 y media del sábado 10 de octubre el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue aprobado en general en la Cámara de Senadores por 44 votos a favor, 24 en contra y ninguna abstención. Poco después de las 6 de la mañana de ese día se terminaron de aprobar todos los artículos sin modificaciones y con un amplio margen de votos según el caso. El mismo sábado la ley fue promulgada por la presidenta Cristina Fernández y publicada en el boletín oficial con el número 26.522. La lucha por esta nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual llevó décadas. En 2004 las numerosas organizaciones que integran la Coalición por una Radiodifusión Democrática presentaron los 21 puntos por el derecho a la Comunicación propuesto como la columna vertebral de cualquier ley futura. Poco más de 5 años después se logró la sanción de una norma que incluye esos 21 puntos y también numerosos aportes realizados en 24 foros realizados desde marzo de este año en distintos puntos del país con participación de todos los sectores vinculados a la comunicación. Entre los principales puntos, la nueva ley establece tres tipos de prestados: comerciales, estatales y sin fines de lucro; reserva el 33 por ciento de las frecuencias de radio y televisión para organizaciones sin fines de lucro; establece un límite de 10 licencias como máximo por prestador; impide llegar a más del 35 por ciento de la audiencia nacional; obliga a emitir en radio un 30 por ciento de música nacional y en televisión una cuota de cine nacional; fija un mínimo del 70 por ciento de producción nacional en radio y un 60 por ciento en televisión; la producción propia en radio no deberá ser menor al 50 por ciento y al 30 por ciento en televisión, en ámbos casos debiendo tener noticieros locales; permite las cadenas de radios pero impide que ocupen más del 30 por ciento de la programación; establece pautas de protección a la niñez y ordena evitar todo tipo de tratos discriminatorios; crea una tarifa social para el servicio de televisión por cable; permite que los pueblos originarios puedan tener sus propios medios; incluye a las personas con discapacidad mediante el subtitulado oculto, la lengua de señas y la audiodescripción; crea la figura del Defensor del Público; reemplaza al actual Comité Federal de Radiodifusión por la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual; entre otros puntos.

12 de octubre: ¿Descubrimiento?



12 de octubre: ¿Descubrimiento?
Por Mara Fernández Brozzi (Nota Editorial del Periódico ENGRANAJE)
¿Cuándo fue que comenzamos a festejar la muerte?, ¿qué nos enseñaron que fuimos levantando banderas de sangre y exterminio?, ¿hasta dónde fuimos desconociendo nuestros propios orígenes y nuestra verdadera identidad?
Es hora que comencemos a modificar realmente nuestro calendario de festejos y a llamar a las cosas por su nombre, porque eso tiene que ver con lo que somos y con lo que queremos ser como pueblo, como gran pueblo latinoamericano. La identidad es lo más valioso que tenemos y si seguimos edificándola sobre mentiras, de las que han permanecido incuestionables durante muchísimo tiempo, no la tendremos, sólo contribuiremos a más mentiras, y seremos entonces cómplices de nuevas y viejas muertes y aniquilamientos y robos y usurpaciones e invasiones, que en nombre de la “civilización” se arrasa con naciones enteras. Se destruyen las culturas y los cuerpos que las enaltecen.
Ese mediodía del desembarco, las famosas tres carabelas de los manuales de historia, y ese Colón enaltecido con su cortecito carré, tomaron posesión de innumerables tierras que se dijeron “descubrir”, allí vivían noventa millones de personas, que no fueron inventadas por los colonizadores de la muerte. América no fue el producto de esos ojos ambiciosos que la vieron por vez primera, esa América, nuestra América había estado habitada desde hacía por lo menos 12.000 años antes que los invasores llegasen.
A más de quinientos años de aquel sangriento 12 de octubre, cuando un grupo de caníbales decidieron venir a ponerle el nombre de “descubrimiento” a lo que ya estaba aquí, nada fue descubierto, sino su ambición que no conocía ni de límites ni tierras redondas. Colón y sus secuaces llegaron al continente americano a: usurpar, robar, aniquilar, destrozar nuestras tierras, hermanos, cultura, identidad, vida. A más de quinientos años de ese GENOCIDIO cometido por los autodenominados civilizadores españoles, es hora que nada se festeje. Es hora que adelantemos un día en todo caso en esos festejos, y pongamos de manera oficial al 11 de octubre como el último día de la libertad, de la reafirmación de las culturas originarias y de la americanidad.
El Cacique Guaipuro Cuauhtémoc, en una carta que le enviase a los Gobernantes de Europa decía: “se llevaron en 300 años de conquista más de 180.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata, entre otras cosas. Si les cobráramos por eso los intereses que ustedes nos cobran hoy, no alcanzarían las calculadoras para sacar la cuenta de lo que nos deben”.
Y ese oro que se llevaron no lo consiguieron intercambiándolo por espejitos, continuar sosteniendo esta fábula es continuar subestimando la resistencia que nuestros hermanos indios le dieron a los asesinos “colonizadores”, ese oro lo hicieron suyo a fuerza de espadas y trabucos, sangre y muerte.
Hernán Cortés, conocido por todos como el compañerito de Colón, al que estudiamos en la escuela sumando historias de mentira, ese hombre fue quien secuestró y mató a Moctezuma a pesar de que los aztecas habían pagado un rescate de toneladas de oro y plata. Lo mismo hizo su compañero Pizarro con Atahualpa en el Perú. Ochenta millones de vidas quedaron en manos de los asesinos que vinieron a civilizarnos, ochenta millones de vidas quedaron en las minas, en los obrajes, en las haciendas. España y los banqueros europeos se vieron enriquecidos con la aventura demencial de los conductores de las tres carabelas, y nuestro Continente destrozado.
Pero como no todo fue silencio a lo largo de todos estos años, estuvieron y están quienes siguen defendiendo y peleando por la identidad de todos. Las actuales luchas populares revolucionarias de los indígenas en Bolivia y en Chiapas (México) marcan un ejemplo y un camino no sólo para sus comunidades sino para todos los movimientos sociales latinoamericanos y mundiales.
Dejemos de “ningundear” nuestra historia, nuestra identidad, y comencemos a reconocernos en nosotros mismos y no en el reflejo de los espejos de mentira que otros nos quieren mostrar. Valorar nuestra identidad empieza por respetarla y reconocerla como nuestra.

martes, 6 de octubre de 2009

Se busca

Nuestros amigos de Frakaso Social nos mandan este pedido:

hola como va!!!???


Estamos en la busqueda de batero..
si sabes de alguien o estas interesado, comunicate con nosotros!!
gracias!!!
CONTACTO:
http://www.fotolog.com/frakasosocial
http://www.purevolume.com/frakasosocial
http://www.myspace.com/frakasosocial

lunes, 5 de octubre de 2009

PEREZ ESQUIVEL APOYA LA LEY DE MEDIOS

EL ESPECTACULAR DISCURSO DE PEREZ ESQUIVEL SIN DESPERDICIO, NO SOLO APOYA LA LEY DE MEDIOS SI NO QUE TAMBIEN DENUNCIA LA CENSURA Y LA TRANSGIVERSACION DE LOS MEDIOS 


El Mundo del Reves - Fuerte Apache

Encontre este video navegando por internet. Se trata de un video de F-A (Fuerte Apache). F-A (Fuerte Apache) nacio como la idea de dos amigos, Esteban Rodriguez y Maximiliano Ocampo de reflejar a toda la gente que no vivia en el complejo habitacional "barrio Ejercito de los Angeles" como era vivir en "Fuerte Apache".


Este viernes 9º programa de Patas para Arriba...

Hola chicos! despues de dos programas grabados este viernes volvemos en vivo.
Ante todo gracias por el aguante.
Les cuento...
este viernes nos visitaran los chicos de Maldito Mundo quienes nos presentaran su Demo y nos contaran un poco sobre su banda.
y como siempre nos vamos a pegar una buena leida con un gran relato, Charlie Arias despues de su actuacion en el teatro Lope de Vega viene con algunos "Tips para arriba" consejitos que no le sirven a nadie, pero nos hacen reir un poco.
y compartiremos un radioteatro unitario, es decir que comenzará y terminará en el mismo programa.


¿Te lo vas a perder?


Acordate... este viernes a las 20 hs en FM COUNTRY 91.9
o seguinos por http://www.delvisoescultura.com.ar/radio


_Jar


p.d. ah! que esperas para hacerte fans de nuestra pagina de Facebook?, asi recibiras las ultimas novedades del programa. 
y preparate que muy pronto habra contenido exclusivo para el blog!


domingo, 4 de octubre de 2009

Mañana

El Siguiente relato integra el libro "Nelmater".









Nalmater es un libro peculiar.
En sus páginas descansan historias de autores desconocidos o quizas olvidables. Cuentan que sus historias están plagadas de estériles testimonios de nuestras vidas o mas bien, todo lo contrario. 


Para preservar su integridad, el libro posee dos guardianes que ofician las veces de relatores de esas historias, Tangle y Gossamer,  dos criaturas espectrales con cara de pocos amigos.


Hay quienes afirman que quien se atreve a leer una historia de ese libro se condenará eternamente a la enajenacion, otros sostienen que eso es solo una falacia y que en sus paginas se encuentra el secreto de la felicidad. 
En cambio la mayoria solo atina a desconfiar y alega que es todo un invento de  actores mediocres.






Mañana
La mañana estaba calma. La temperatura era de 12 grados. El sol no había salido. Los pájaros cantaban pero a veces. Una brisa viajaba sin destino aparente y cursaba por la ventana del primer piso de un edificio. En la calle, los transeuntes comenzaban a despertar. Una señora se enojaba consigo misma porque se había olvidado su billetera. Un hombre mayor intentaba sin conseguirlo prender su primer cigarrillo matinal. Un adolescente, aun sin levantarse de la cama, se masturbaba frenéticamente. Una madre, aun dormida, preparaba el desayuno a sus hijos. Un policía volvía a su hogar y no dejaba de preguntarse como todos los días porque no dejaba todo y se abría un kiosco. Un escritor escribía la palabra fin en un papel. Y diego se levantaba…
Eras las 6:52 de la mañana. Aun en calzoncillos se sentó en la cama y noto que la ventana estaba entreabierta. Una brisa que viajaba sin destino aparente entro en su habitación, la recorrió y luego volvió a salir retomando su viaje.
Diego cerró la ventana y fue al baño e hizo lo que hace siempre. O mejor dicho, lo que hace todos los días desde que Nora lo dejo. Se lava la cara. Se seca. Y se mira al espejo. Y en ese mirar busca en sus ojos reflejados una salida. Una respuesta. Quizás una revelación.
Diego ama a Nora. Nora ama a otro. Diego muere por Nora. Nora ya olvido a Diego. Diego no existe sin Nora. Nora ya tuvo cuatro novios más.
Diego, con movimientos tenues, casi coreográficos se viste. Se calzó sus viejos y rotos jeans, su remera color violeta y sus zapatillas azules. Sale. Al mundo. Al salvaje y peligroso mundo de la ciudad.
Usa las escaleras.
Ya en la vereda camina con pasos lentos. Casi pegado a la pared. Mira pero no mira. Camina por inercia. Vive por inercia. Sin Nora su vida no tiene sentido. Sin Nora su vida no existe.
Se conocieron hace 4 años. En un parque. El tocaba la guitarra y ella bailaba. El toco un tema que había compuesto. Y ella conmovida comenzó a bailarlo. Y el conmovido comenzó a mejorarlo. Y ella interpretaba sus notas y el interpretaba sus movimientos generando así quizás una única y perfecta sinfonía. No se habían hablado. Quizás no era necesario. Pero el aire se había llenado de una sensación de bienestar quizás semejante al sentimiento que existe en la distancia de una mirada entre un bebe y su madre al amamantarlo. Y en ese instante supieron que se amarían. Pero cometieron el terrible error de pensar que seria para siempre.
Se fueron a vivir juntos. Y Diego componía. Y ella bailaba. O ella bailaba y Diego componía. Y creían alimentar el amor que sentían.
Pero cuatro años es una eternidad para el amor. El hastío cobro protagonismo y las miserias salieron a la luz y al cabo de un tiempo ella lo dejo por un vendedor de seguros.
Y el no lo soporto. Por que su vida era ella. Porque sin ella no existía.
Y es así como divaga por la vida con un mínimo de cordura, la suficiente como para poder respirar.
14 grados. El pronóstico asegura sol. Una brisa sin destino aparente juega un instante con el pelo de Diego y sigue su camino. Los rostros impasibles de la vereda lentamente se van multiplicando. Diego mira uno a uno esos rostros. Busca. Busca el rostro de Nora. Peo no lo encuentra, nunca lo encuentra.
Dos nubes atorrantas se cruzan ante el sol y osan taparlo. Una gota tímida golpea con fuerza la cabeza de Diego. Luego otra. Y miles más se animan. Los rostros en la vereda comienzan a desaparecer. Diego nuevamente va quedando solo. Mira hacia arriba, cierra los ojos y se sumerge en una orgía húmeda y fría. Las gotas empapan su cara. Quizás sean las caricias de Nora que Diego imagina. Quizás, sea apenas uno de los tantos desvaríos que tiene. Pero ese acto. Ese insignificante acto lo disfruta tanto que olvida en ese instante la calle, su vereda y sus rostros.
La mujer no lo vio. Se había olvidado su billetera y buscándola en su cartera choca con Diego. Diego se cae, ella lo mira y sigue su camino. A Diego no le sorprende. Siempre ha sido así. Se ha vuelto casi invisible.
Diego se levanta y al hacerlo se da cuenta que la señora se había olvidado un objeto. Una cadenita. Diego toma en sus manos y observa que se trata de una cruz. La cruz tiene una inscripción escrita en un idioma extraño. Diego no sabia que significaba, sin embargo desde ese momento algo fatídico ocurrió en su vida.
Luego de su caminata Diego Volvió a su departamento. Allí se encontró con Isabel, la dueña del edificio. Diego no la soportaba, sin embargo fiel a su educación se acerca a saludarla.
-Buenos días- dice Diego quedamente.
Isabel lo miró raro. Parecía no comprenderlo.
-perdón joven, lo conozco?- Pregunto Isabel sin detener su marcha.
-yo soy…- quiso decir Diego pero Isabel ya se había ido. “debe estar borracha otra vez” pensó Diego. Eran habituales en ella las resacas etílicas por las mañanas.
Diego se apresuro a su departamento. Hoy precisamente no tenía un buen día. Hacia frío. 16 grados. El sol se había escondido definitivamente. Decidió usar el ascensor. Allí se encontró con Tomas, el inquilino del piso de arriba. Era un joven de 22 años, drogadicto y amante de las fiestas a altas horas de la noche. Diego trato de ignorarlo, pero fue él el que habló.
-vos sos nuevo? Hace mucho que viniste a este departamento?
Diego solo atino a responder con un ¿Qué?, pero ya había llegado a su piso.
-Gusto en conocerte- le grito Tomas.
Diego solo atino a compadecerse del joven.
Entro a su departamento. Tenia que abrir el negocio de venta de instrumentos musicales que tenía. Pero no tenia ganas. Desde que Nora lo dejó casi no iba. El negocio era atendido por su amigo y socio, que se había hecho cargo de todo.
Diego se recostó. Miraba el techo sin ver. Sentía angustia. Se sentía solo. Sentía dolor. Sin embargo las lagrimas habían dejado de salir hacia ya un tiempo.
Se reincorporo y decidió que llamaría a su madre.
Marco el número. En el último tiempo era el único número que marcaba. Ese y el de Nora. Pero Nora había dejado ya de atenderle.
-Hola, diga?- contesto la voz de su madre.
-Hola mamá. Necesito charlar- contestó Diego.
-quien habla? – pregunto su madre en un tono que Diego desconoció totalmente.
-como quien habla, mamá, soy Diego, tu hijo, que te pasa?
-Yo tengo un solo hijo y se llama Mariano. Equivocado señor. – contesto su madre y corto la comunicación.
Diego sintió un nudo en el estomago. A la angustia habitual de sus días, se le sumo la incertidumbre.
Volvió a marcar.
Al atender nuevamente su madre este le reitero el saludo.
Ella nuevamente contesto evasivamente.
-lo siento señor, debe estar equivocado. Disculpe.
Corto.
Diego comenzó a desesperarse.
Llamó al negocio y al atender su socio lo interrogo efusivamente.
-Pedro, soy yo Diego. Vos me conoces, no? Sabes quien soy?
Su socio contestó en forma negativa.
-quien habla? No conozco ningún Diego. Discúlpeme. Tengo mucho trabajo.
Diego cortó y comenzó a llamar a cada uno de los contactos que figuraban en su agenda.
El resultado fue devastador. Nadie conocía ningún Diego. Nadie sabia siquiera de su existencia.
Amigos, parientes, ex novias.
Nadie.
Es como si de repente su nombre se hubiera esfumado. Su pasado. Su presente hubiera desaparecido.
-Debe ser un sueño. Un mal sueño. – pensó,
Se vistió nuevamente y salio a la calle.
Se acerco al kiosco de la esquina, al almacenero, al video club.
Nadie lo conocía. Nadie lo recodaba.
Visito su ex escuela, ex compañeros del colegio. Su antiguo trabajo. Su club. Todos coincidían en una afirmación. Jamás habían visto y ni siquiera oído el nombre de Diego Ledesma.
Diego continuó el resto de las horas que quedaban de ese fatídico día interrogando y buscando una respuesta esperanzadora. Pero no llego.
Nadie conocía a Diego. Nadie.
A caer la noche, el cansancio y quizás también la tristeza hizo que Diego se durmiera enseguida.
Al amanecer, Diego se despertó apesadumbrado, pero decidido a confirmar la terrible fatalidad de su sueño.
Abrió la ventana de su departamento y en perfecto acento barrial grito al vecino de enfrente.
-hey, don Chiche, puede decirme quien soy?
-un sinvergüenza que no deja dormir a sus vecinos.- contesto su vecino de años.


Diego se volvió a acostar. No tenia sentido levantarse si no existe.


Los días siguientes continuaron de la misma manera. Mientras mas se contactaba con personas que de alguna u otra manera se habían cruzado con él, más terrible y macabra era la confirmación de esa extraña maldición que poseía.
Sin embargo, a lo largo de las semanas, Diego fue conociendo los detalles de tal maldición.
Por ejemplo, que los días jueves la gente no solo no lo conocía si no que lo echaban a escobazos si se lo cruzaban, o que las facturas del gas no venían a su nombre si no que decían “al pibe que vive en 2 c”.
Pero lo que lo conecto con el espanto es que no solo la gente que conoció toda la vida lo desconocía, si no que los nuevos encuentros, las nuevas relaciones, solo duraban 24 horas, es decir, que de nada servia que hoy conociera la mujer mas hermosa del universo, ya que al día siguiente ella se olvidaría completamente de su persona y cortaría el teléfono con amenazantes vociferaciones.


A la angustia inicial, Diego le sumó la duda. Su mente se lleno de interrogantes.
Existe realmente alguien que nadie conoce?
Existe realmente alguien si nadie confirma su existencia?
Tiene sentido relacionarse con alguien que al día siguiente nos va a ignorar?


Pasaron los días y pasaron las semanas, los meses.
Diego aprendió a convivir con su maldición.
Todos los días debía firmar un contrato de alquiler para su departamento.
Todos los días, debía solicitar empleo en el supermercado chino de la  esquina de su casa.
Todos los días se anotaba en el mismo curso de teatro. Y pagaba la matricula.
Su vida amorosa se lleno de mujeres de una noche, no por atorrante, si no más bien comodidad.
Con el tiempo aprendió a mentir. inundo a todas sus efímeras amistades con innumerables  promesas tan fantásticas como imposibles. “mañana te regalo un auto” “te amare por toda la eternidad” “mañana te pago” “si me presentas a tu hermana mañana te presento a la mía”.
Sin embargo, cada noche, Diego se hundía nuevamente en su única e imperturbable soledad.


Una tarde, sentado en una plaza la conoció. Su nombre es Estela. Le impacto su belleza, pero lo que lo enamoró fue su risa. Una risa única, contagiosa, esas que te envuelven, te encienden.
Ella bailaba, el tocaba la guitarra.
Y por esas cosas de la vida, esas casualidades que solo el poseedor del secreto de la vida conoce, sus miradas se cruzaron. Ella sonrió. Y Diego también.
Hablaron durante toda la tarde. Rieron hasta llorar. Ella le enseño a bailar sin éxito alguno y el hizo lo mismo con la guitarra. Se contaron secretos verdaderos y de los otros. Se ruborizaron ante el primer beso. Y se prometieron amor eterno ante los siguientes.
Por un instante Diego olvido la maldición.
Por un instante, a Diego no le importo no existir para nadie.
Pero la noche cayó.
Y mientras la besaba, de refilón, él observo que ella estaba feliz.
Y fue ahí que se dio cuenta.
Primero: que se había enamorado de ella.
Segundo: que maldecía su suerte.


Se despidieron con un beso cuasi eterno plagado de promesas.


Al día siguiente Diego sufría por amor.
El recuerdo de Estela lo perturbaba.
A veces, se escondía detrás de un árbol y la espiaba. Quería ver su sonrisa. Pero eso ya no pasaba.
Quiso acercársele nuevamente, pero no tenia sentido. Si al día siguiente lo olvidaría.
Sin embargo él, Nunca más la olvidó.


Estela sufría por amor. Añoraba los besos de Diego.
Pero aun así nunca espero su llamado. Sabía que eso no iba a pasar.
Porque desde hacia meses una extraña maldición hacia que nadie pudiera recordarla al día siguiente.


FIN
Autor: Juan Alberto Rolón




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